Si me dieran un euro por cada vez que he escuchado esa frase por teléfono, ya estaría jubilada en una isla desierta (y sin walkie-talkie).
Gestionar los objetos perdidos no es solo guardar cosas en cajas con etiquetas. Es, básicamente, convertirte en la inspectora jefa de una unidad de investigación criminal, pero con uniforme de gobernanta y mucha paciencia.
El cliente “amnésico”
Todos los hoteles tienen ese cliente que jura y perjura que dejó su Rolex de oro encima de la mesita de noche. Te llama a los tres días de irse, con la seguridad de quien ha visto una visión mística.
Tú vas, buscas, levantas el colchón, miras detrás del cabecero (donde habitan los monstruos y el polvo que nadie ve) y nada. No hay Rolex. Al final, el reloj aparece en el bolsillo de su propia maleta, pero ¿y el mal rato que te han dado sospechando de tu equipo? Eso no te lo quita nadie.
El museo de los horrores (y de las risas)
Seamos sinceras, el armario de objetos perdidos es un reflejo de la humanidad. Tenemos:
- Lo clásico: Cargadores de móvil (podríamos suministrar energía a un país pequeño con ellos) y dentaduras postizas (¿cómo se olvida alguien los dientes?).
- Lo misterioso: Una sola zapatilla, un libro a medias o una maleta entera llena de ropa… ¡pero sin la maleta!
- Lo incómodo: Esos juguetes para adultos que nadie se atreve a reclamar y que acaban ahí, mirándote con cara de “mátame”, hasta que pasan los meses y puedes tirarlos.
El protocolo vs. La realidad
El manual dice que hay que registrar, embolsar y fechar. Pero la realidad es que el día que tienes tres salidas de grupos y dos bajas, registrar un calcetín desparejado es lo último que te apetece.
Sin embargo, un buen sistema de objetos perdidos es el mejor escudo para tu equipo. Si tienes todo anotado y fotografiado al momento, se acabaron las acusaciones feas y los “es que la camarera me lo ha quitado”. La transparencia es nuestra mejor amiga para dormir tranquilas.
Si algo nos ha enseñado la experiencia es que, si el cliente llama gritando, el objeto no está. Si llama pidiendo perdón y casi llorando, lo encuentras en dos minutos.
¿Qué es lo más raro, loco o vergonzoso que te has encontrado en una habitación y que nadie ha venido a reclamar? ¡Hagamos un ranking de objetos perdidos legendarios en los comentarios!
