¿Cómo salvas tú el turno cuando todo se tuerce?
Vamos a decir las cosas como son: ser gobernanta es mucho más que organizar turnos y revisar habitaciones. Es ser la capitana de un barco que, a veces, parece que se hunde justo antes de que lleguen los clientes.
Seguro que te ha pasado más de una vez. Estás ahí, con el café todavía haciendo efecto, y de repente: ¡zas! Se te descuadra el día. Hoy quiero plantearte un escenario “de los de verdad”, de esos que nos ponen a prueba.
El marrón del día: El “Check-in” que se nos echa encima
Imagina esto: Temporada alta, el hotel a reventar (100% de ocupación). Faltan dos horas para que empiecen a llegar los clientes y, de golpe, te dicen que dos de las camareras tienen que irse ya por un problema personal. Para rematar, tienes 8 habitaciones VIP todavía ocupadas porque los clientes no han hecho el check-out a su hora.
El equipo está a tope, Recepción ya te está llamando preguntando qué pasa, y tú sabes que esa limpieza tiene que quedar perfecta. ¿Qué haces tú en ese momento?
¿Cuál es tu táctica?
Aquí te dejo tres formas típicas de “apagar el fuego”. ¿Con cuál te sientes más identificada?
1. La opción “A remangarse”: Te pones los guantes
- La jugada: Dejas el office, te pones la casaca y entras a limpiar habitaciones como una más para que el equipo salga del paso.
- El resultado: Saca el trabajo adelante, sí. Pero te pierdes en el operario y dejas de gestionar, además de que el equipo se acostumbra a que, si hay lío, la jefa hace el trabajo sucio.
2. La opción “Estratega”: Tirar de psicología y negociación
- La jugada: Vas a recepción, hablas con los compañeros y buscas la forma de ganar tiempo. Negocias con los huéspedes VIP para que salgan un poco más tarde a cambio de un detalle o un late check-out, y priorizas lo que es urgente.
- El resultado: Mantienes la calma y el control, pero ojo, necesitas tener mucha mano izquierda y que en recepción te sigan el juego.
3. La opción “Capitana”: Reorganización relámpago
- La jugada: Mueves las fichas. Pones a tus “fieras” (las más rápidas) en las habitaciones VIP y mandas al personal nuevo o más lento a las zonas comunes o a tareas que no se ven tanto.
- El resultado: Sacas el servicio adelante sin tener que limpiar tú, pero exige tener muy claro quién da la talla en momentos de presión.
¡Suelta tu secreto!
No hay una respuesta única y todas hemos pasado por esto. A veces sale bien, otras veces toca correr, pero de todo se aprende.
- ¿Eres la gobernanta “todoterreno” que no duda en coger el paño?
- ¿Eres la “diplomática” que prefiere negociar antes que agobiarse?
- ¿O eres la “estratega” que tiene todo el tablero controlado?
¡Venga, confiesa! ¿Qué harías tú si te ves en este percal? Déjame un comentario y cuéntame cómo resuelves tú estos “marrones” en tu día a día. ¡Que aquí todas tenemos historias para escribir un libro!
