En nuestro día a día como gobernantas, la palabra “paciencia” suele quedarse corta. Entre el reporte de averías que no llega, las habitaciones de salida que se acumulan y el reto constante de gestionar plantillas diversas, la paciencia no es solo un estado de ánimo: es una competencia profesional.
Mantener la calma cuando el “check-in” aprieta
Sabemos lo que es estar en medio de un cambio de turno, con el Front Office presionando por habitaciones y el equipo de pisos bajo mínimos. En ese momento, la paciencia de la gobernanta es el ancla del hotel. Si nosotras perdemos los nervios, el equipo se desmorona y la calidad se resiente.
Pero, seamos sinceras: la paciencia tiene límites. No se trata de aguantarlo todo, sino de saber gestionar los tiempos y las personas sin que el estrés nos pase factura a nivel personal.
La paciencia con el equipo (y con una misma)
Formar a una nueva camarera de pisos requiere tiempo. Implementar un nuevo software de gestión requiere tiempo. Incluso conseguir que el mantenimiento priorice esa planta requiere… sí, más tiempo. La clave está en entender que la excelencia es un maratón, no un sprint.
Queremos abrir el debate entre colegas
Hoy en Gobernantas.org queremos bajar a la realidad del pasillo y las oficinas de pisos. Sabemos que tu día a día es intenso y por eso te preguntamos:
¿Cuál es esa situación específica en el hotel que más pone a prueba tu paciencia y cómo haces para no “explotar” y mantener el liderazgo?