¿Sabéis esa sensación de que por mucho que te esfuerces, siempre hay alguien dispuesto a ponerle un “pero” a todo lo que haces? Si haces el planning de una forma, malo. Si lo cambias, peor. Si les das libertad, se quejan de falta de dirección; si eres estricta, eres una dictadora.
Es agotador. Y lo peor no es la queja en sí, es que esa gente parece que tiene un radar para buscarle las cosquillas a cualquier decisión que tomes. “Si sí, porque sí; si no, porque no”. Parece un bucle infinito que te quita la vida.
¿Por qué pasa esto?
Pues porque hay gente que simplemente vive instalada en la queja. Han hecho del “no me gusta” su personalidad. Y claro, como tú eres la que corta el bacalao y la que tiene que sacar adelante el trabajo, pues eres el blanco fácil. No es que lo hagas mal, es que ellos necesitan quejarse para sentirse que son alguien. Es pura frustración suya, no tuya.
Mi consejo de “supervivencia” para no acabar loca:
- Deja de dar explicaciones: Antes me pasaba horas intentando convencerlas de por qué había hecho las cosas así. Error. Cuanto más te explicas, más munición les das para que sigan discutiendo. Ahora, si algo está decidido y es por el bien del hotel, se hace y punto. Sin tanto rollo.
- Devuélveles la pelota: La próxima vez que vengan con el tonito de “esto no me gusta”, diles: “Vale, ¿y qué harías tú?”. Es mágico. Se quedan mudas. Como en el fondo no quieren trabajar, sino dar por saco, cuando les pones el marrón de pensar una solución, se acabó la tontería.
- Selecciona a quién escuchas: He aprendido a distinguir quién viene con un problema real y quién viene a intoxicar. A las primeras, las escucho y las ayudo. A las otras, un “ajá, entiendo” y sigo a lo mío sin despeinarme. Mi energía la gasto con las que curran, no con las que se quejan.
Al final, compañeras, somos las que sacamos este barco adelante. Si nos detuviéramos cada vez que alguien abre la boca para criticar, no habríamos hecho ni la primera habitación. Así que, cabeza alta, y que sigan hablando, que nosotras tenemos mucho trabajo que hacer.
¿Os pasa lo mismo? Contadme qué hacéis vosotras para no tirar la toalla con la gente que nunca está contenta.
